
"Reprogramando estas células humanas, los científicos han creado nuevas oportunidades para estudiar enfermedades y desarrollar métodos de diagnóstico y terapia", subraya la argumentación del premio.

Curiosamente Gurdon guarda una nota enmarcada de una profesora de Eton (exclusivo colegio britanico) que negaba sus aptitudes para la ciencia. Ya se sabe, no hay que fiarse del profesorado.